El ángel que un día cantó

Con ceguera bilateral, retinopatía de la prematurez, retardo mental profundo y autismo, nació Miguel Ángel Cetina, el 8 de noviembre de 2004. Llegó al mundo a transformar la vida de su familia, profesores y estudiantes de la Sede San Andrés de la IED Bicentenario de Funza, con el proceso de educación inclusiva promovido por la gobernación de Cundinamarca con la Fundación Saldarriaga Concha y operado por CDI Colombia.

 

A los 5 años empezó su vida escolar. Tenía el miedo típico de los niños de su edad: pánico de quedarse solo en un lugar ajeno a su casa y estar lejos de su mamá quien estaba todo el tiempo con él protegiéndolo de cualquier peligro y rechazo. Sin embargo, su fortaleza para adaptarse a las nuevas circunstancias, le permitieron irse acoplando a la vida en el colegio de forma paulatina.

 

La paciencia y el amor fueron los valores que profesores y compañeros de clase de Miguel, pusieron en práctica y que hoy en día han generado los impactantes avances del pequeño. Su autismo le dificultaba estar rodeado de gente, su ceguera le impedía el libre movimiento por su aula de clase y su proceso de aprendizaje le costaba mucho. Sus compañeros estuvieron dispuestos a ayudarlo en todo: compartían juegos, adecuaban el salón de acuerdo a las necesidades de Miguel, evitaban asustarse cuando él entraba en crisis.

 

Por su parte sus profesores, con acompañamiento de profesionales de CDI Colombia, le fueron enseñando rutinas útiles para su vida: moverse de forma autónoma en el colegio, establecer elementos de socialización y tolerancia con sus compañeros, desarrollo de  mecanismos de comunicación de sus necesidades e intereses.

 

Hoy en día, después de varios años de trabajo con el pequeño Miguel, el progreso de Miguel es impresionante: comparte pequeños momentos de la jornada escolar con sus compañeros, se moviliza solo por toda la sede educativa, aplaude cuando algo le gusta o le llama la atención, trata de controlar sus episodios de ira y sobre todo…

 

Tararea las canciones que su profesora Blanca le canta una y mil veces, haciéndole sentir vivo y lleno de ilusiones.  

Visto 505 veces Modificado por última vez en Martes, 29 Diciembre 2015 20:00